¿Se puede?

Hoy x Hoy 04 de febrero de 2021 Por Pedro Guillardoy

Desde hace ya tiempo, el martes es el día elegido por el Gobernador Kicillof para evaluar públicamente la evolución epidemiológica en el territorio bonaerense y anunciar las medidas que en consecuencia se van adoptando.

Durante el pasado mes de enero, el Gobernador y varios de sus ministros recorrieron distintos puntos del litoral provincial y desde de las playas más conocidas  mantenía reuniones con intendentes de esas zonas y con el resto de los mandatarios comunales realizaba encuentros virtuales. Había otro motivo para que esto fuera así y era que Kicillof pasaba sus vacaciones veraniegas en una residencia que al efecto cuenta la Provincia. 

Finalizado ese período y cuando parece que ha regresado a “la normalidad”, el pasado martes, la reunión se llevo a cabo en el Salón Dorado de la Gobernación, en La Plata, donde evaluó lo sucedido en la última semana y formuló anuncios. Como “la provincia de Buenos Aires registrara la tercera semana consecutiva con reducción de casos de coronavirus”... "Vamos a extender el horario nocturno de 1 a 2 de la mañana", dijo Kicillof.

Una vieja docente, que no es lo mismo que una docente vieja, siempre me decía que sentía un enorme respeto por los profesores de educación física, a los que les asignaba una tarea formativa muy importante, pero que lo fundamental que les exigía era  inculcar a los niños que todos los deportes y hasta los juegos más simples tienen reglas  y esas reglas son para ser cumplidas. Si lograban inculcar este concepto ya “estaban salvados” y todo lo demás era para sumar puntaje.

El concepto bien podría ser extendido a los gobernantes: “las reglas están para ser cumplidas”. Si el gobernador dicta un decreto para todo el ámbito provincial, se debe acatar y hacerlo cumplir. Si por cualquier circunstancia, en algún distrito se puede modificar  lo establecido, dentro de las emergencias reconocidas, se dicta un decreto y listo. 

Esto viene a cuenta porque con un decreto anterior, que establecía un horario nocturno hasta la una de la mañana, se permitía “extraoficialmente” andar hasta las cuatro o cinco.

Hay otro antecedente que puede ser utilizado. Si durante el fin de semana anterior, por acuerdo entre los intendentes de La Madrid y Laprida se realizó un control de quienes iban y venían desde las dos ciudades, sabrán hacia donde se dirigen los jóvenes y sacarán conclusiones. Nosotros podríamos colaborar  si desde el organismo de prensa se informara del tema, pero bueno, así están las cosas.  La cuestión es saber si hay que cumplir con lo que dice Kicillof, se cumple y si se puede andar hasta más avanzada la madrugada, que se dicte el decreto respectivo y todos contentos, porque hay una premisa básica, las cosas claras y para todos iguales. 

Y como decía el Gato, ¡se puede!, aunque alguna vez no pudo.

Hasta mañana.