Descuento en boletería

Hoy x Hoy 20 de febrero de 2021 Por Pedro Guillardoy

 

Para quienes viven en pueblos del interior el ferrocarril fue, es y seguirá siendo el mejor medio de transporte, pero del esplendor y la puntualidad de los servicios que brindaban los ingleses a lo que vino más tarde, cuando pasaron a ser nacionales y populares, hubo una notoria diferencia.

La estación La Gama, en el original trazado al Puerto de Bahía Blanca, fue librada al servicio público para cargas y pasajeros, en octubre de 1883, según se aprecia en varios de los edificios que conforman el mencionado lugar. Desde entonces toda la región creció bajo su impulso y los largos viajes, peligrosos en muchos lugares, se hicieron accesibles. Las comunicaciones redujeron sus tiempos y la producción local, en pocas horas estaba en la ciudad capital.

Los originales concesionarios hicieron de la puntualidad un culto  y el silbido de las locomotoras  era un reloj confiable para quienes lo percibían.

Pero sobrevinieron los cambios y la nacionalización tuvo un significado político importante, para quienes lo analizaban desde un punto de vista y para quienes lo veían desde el lado opuesto, cosas de las viejas grietas.

El “manejo a lo argentino.” le fue restando inversiones hasta  que llegó la decisión de quien nos dejó hace pocos días “Ramal que para, ramal que cierra”.  El ferrocarril se fue perdiendo y al mismo ritmo fueron desapareciendo los pueblos del interior.

Después de varios años, los trenes de pasajeros volvieron a nuestro ramal. Primero era un servicio semanal y luego los habituales tres, con coches nuevos que recobraron no solo confort sino también, la seguridad que habían perdido en el último tiempo. Y parafraseando a los vendedores que ofrecen todo tipo de mercaderías, “Como si fue poco” a un precio sustancialmente más barato que los viajes en micros.

Adaptándose a los tiempos que corren, los pasajes se deben adquirir a través de un sitio web. Con un descuento del 10% sobre la tarifa vigente. Hay un descuento especial del 40% para jubilados, pero en este caso, los pasajes hay que adquirirlos en boletería, presentando la documentación correspondiente.

Hasta ahí, impecable, pero hay un “pero” hasta ahora insalvable. La persona encargada de la boletería de la estación local se desvinculó de la empresa y entonces, se tomo la determinación más fácil. No hay mas boletería en esta estación y consecuentemente, los jubilados se pierden el descuento.

Preocupado por lo que sucedía, me comuniqué con la empresa y recibí como respuesta que no había solución para el problema ni en lo inmediato ni en el futuro. Entendieron el tema planteado, se solidarizaron con todos los jubilados, pero nada más que eso.

Trataba de entender lo que sucede y buscaba razones, pero al final llegue a la conclusión que “somos argentinos” y tenemos una forma particular de resolver los problemas. 

Alguien trató de consolarme y me hizo ver que esta nacionalización fue de las primeras. Después vinieron las privatizaciones y las “re” nacionalizaciones. Unos negocios brillantes, para ellos.

Año impar hay campañas, aunque mas no sea por eso, roguemos para que algún político, de cualquier lado de la grieta, se ocupe del tema y consiga que esto se solucione, porque solo es necesario que se nombre un empleado para atender la boletería. 

No creo que un sueldo más, tenga implicancia en el déficit fiscal y para quien viaja es grande la deferencia.

Hasta mañana.