La mentira infinita

Hoy x Hoy 10 de marzo de 2021 Por Pedro Guillardoy

Las redes fueron el lugar elegido por algunos adjudicatarios de viviendas ARE, para recordar que el lunes último se cumplieron cuatro años del sorteo de dichas viviendas, 22 de las cuales fueron construidas en tiempo y forma y otras, las ubicadas en terrenos del acceso a la ciudad, siguen en estado de abandono.

Es una situación lamentable que afecta a familias que creyeron en las promesas que se les formulaban y con el paso del tiempo comprobaron que entregaron ahorros sin lograr la solución a sus problemas habitacionales y para colmo ven que su situación es usada desde la política lugareña.

Con frecuencia hemos abordado desde este espacio lo que viene ocurriendo,  y si ahora volvemos al tema es porque sigue siendo motivo de informaciones encontradas desde distintos sectores políticos, dejando como resultado la seguridad de ver que alguien les está mintiendo y tener la necesidad de establecer qué sector dice la verdad y cual utiliza el tema para sacar réditos o ganar tiempo.

Hace pocos días, en un informe sobre las gestiones realizadas ante diversos organismos del gobierno provincial, los concejales del Frente de Todos, que habían viajado a La Plata, informaron que en su visita al Instituto de la Vivienda habían requerido información sobre las 28 casas que falta terminar y la respuesta fue que se estaba actualizando valores con la empresa adjudicataria para que la misma finalice la obra.

Unos días antes un funcionario municipal, en una nota periodística había hecho un anuncio similar. Hizo alusión a comunicaciones con funcionarios del mismo organismo provincial,  explicando una supuesta transferencia de los trabajos que faltan desde ARE a otra empresa. Por ese tiempo, reapareció también,  una empresaria,  que anduvo por General La Madrid y luego desapareció con una importante suma de dinero que le entregaron los adjudicatarios.

Y si algo faltaba, el propio Intendente Municipal, en el extenso discurso pronunciado en oportunidad de inaugurar el período ordinario de sesiones del Concejo Deliberante, prometió la conclusión de las viviendas.

En un dialogo informal con los concejales de la oposición, nos expusieron datos y detalles de su gestión, que difiere sustancialmente con lo que públicamente se expone desde el ámbito oficial y que  los funcionarios se encargan de ratificar, a cada una de las 28  familias, cuando tienen noticias que desde el arco opositor viajan para gestionar la obra.

Visto desde un lugar distante al que ocupan los adjudicatarios, podría interpretarse que se trata de una obra demorada, que tarde o temprano se deberá concluir. Pero si uno intenta ver el tema desde la óptica de los futuros propietarios, rápidamente entiende que fueron estafados cuando les exigieron un pago de 16 mil dólares a cada familia. Les mintieron cuando les dieron seguridad que  la obra se haría y les siguen mintiendo ahora, porque hay dos versiones encontradas, una tiene que ser verdadera y la otra no.

Esas 28 familias, gente de trabajo, para reunir el dinero exigido por la empresa debieron entregar ahorros, vender alguna propiedad, algún automóvil o solicitar un crédito. Se desprendieron de algún bien o están pagando alquiler por la vivienda que ocupan y las cuotas de devolución de un dinero que ven camino a no ser recuperado.

Son 28 familias que fueron estafadas en su buena fe, creyeron porque les dijeron que debían pagar para lograr su casa propia y como si eso fuera poco, ven que los siguen usando y alguien, sin ninguna duda, les sigue mintiendo.

Mientras tanto, hace ya cuatro años, con la aprobación de algunos y la credibilidad de otros, alguien se fue del pueblo con (16.000 x 28) 448.000 dólares, que es una fortuna aunque en el camino debieran dejar algunos “verdes” en La Madrid.