


Las atribuciones que los concejos deliberantes tienen para controlar las gestiones de los Intendentes, les dan potestad a los concejales para solicitar informes sobre actos administrativos, prestación de servicios o el uso de los fondos públicos.

En el caso del Concejo Deliberante de General La Madrid, en las cuatro sesiones ordinarias de este año, han presentado un total de 10 “pedidos de informe” (1° sesión 1, 2° 1, 3° 2 y 4° 6), todos sobre temas concretos relacionados con la marcha del gobierno comunal.
En todos los casos se trata de temas que no han sido debidamente publicitados y en consecuencia el pedir información es ejercer un derecho y su contestación una obligación establecida por la condición republicana del gobierno.


Puede argumentarse que en la fundamentación de cada pedido se deja trascender una intencionalidad política y que mucho de los temas tienen repercusión directa en los vecinos relacionados al contenido de los pedidos, pero en el fondo lo que se ve desde el punto de vista “oficialista” es un recurso que utilizaban cuando fueron oposición.
Concretamente, cada pedido se fundamenta en la escasa difusión que habitualmente se da a los actos importantes del gobierno. Desde los lugares de información oficial se tratan temas algunas veces intrascendentes omitiendo lo que es de interés general y se termina desinformando.
Si a cada acto de gestión se le diera el lugar que corresponde, mucho de los pedidos de informe no tendrían razón de ser porque se fundamentarían en hechos informados, es decir que si la función de informar estuviera a cargo de funcionarios que cumplen con su función, se evitarían lo que se trata de evitar, rechazando pedidos o no contestando los mismos.
Y si “todo está bien” como se manifiesta desde el bloque oficialista, contestando uno a uno las solicitudes, no generarían el descontento que manifiestan ante estos requerimientos.
¿Hay intereses partidarios sobre el bien común que se estima tienen los “pedidos”? seguramente si, pero si se utilizaran los canales disponibles, para el fin que fueron creados, dando importancia a los temas de gestión y no se los destinara exclusivamente para publicitar cuestiones particulares, otra seria la realidad, la oposición tendría la información necesaria y la “gente” sabría un poco más de lo que está pasando en el Municipio.











