Prometer y cumplir

Hoy x Hoy 30 de marzo de 2021 Por Pedro Guillardoy

Hay mucha gente que hoy logró tener su casa porque una vez compro un terreno y luego, de a poco, fue poniendo ladrillo sobre ladrillo hasta completar  la vivienda. Es una forma de hacer cuando lo económico no es holgado pero ahorrando y con tiempo se llega.

Por el contrario, las obras  del gobierno son distintas. Se aprueba una idea, se concreta un proyecto, se estiman los costos, se consulta sobre la disposición de fondos y cuando todo cierra, se estima un tiempo de ejecución, se inicia y se termina.

Pero hay alguien que descubrió una “perlita” y la verdad, tenía razón.  Se trata de la plaza de juegos en el terreno del Barrio Chino, limitado por las calles Necochea, Larrea, Azcuénaga y Saavedra, si no me equivoco, la manzana 22a, frente a donde estaba el embarcadero del ferrocarril. Era un terreno privado cuyo dueño se fue de La Madrid, hace muchos años, y estaba ahí hasta que finalmente se resolvió el tema legal y se proyectó la plaza.

Hubo gente que colaboró para comprar los juegos instalados en el lugar y quedó el compromiso del municipio para construir el cordón cuneta faltante, iluminar y parquizar. Es decir,  hacer del lugar  un espacio para que todos  disfruten.

El tiempo pasó y cuando se trabaja en ese sector del pueblo en nivelación, construcción de cordón cuneta y entoscado de varias calles, este lugar esta esperando. Siguiendo la lógica de la obra pública, cuando se asumió el compromiso de hacer, se tenía que haber previsto los fondos y el tiempo de cumplir con lo prometido.  Si en los años anteriores no había “plata” se tendría que haber incluido en el presupuesto de este año. Al fin no es una fortuna lo que se debió invertir.

Seguramente habrá algún motivo para fundamentar porque no se terminó la obra y si no lo hay, alguien se las “ingeniará” para encontrar el argumento, pero eso es lo de menos, lo importante es que se haga y en este año impar, cuando es tiempo de “pasar boletas”, adelantarse y concretar antes de la crítica y la politización del asunto, no sería una mala idea tomar la decisión de cumplir y luego, aunque sea más cerca de octubre, con un “importante acto” inaugurar oficialmente  lo hecho.

Si quieren y discurso mediante,  hacer notar,  que aunque tarde, cumplen, porque política al margen, lo que importa es la plaza para que la disfruten todos.