Todas las cosas

Hoy x Hoy 23 de abril de 2021 Por Pedro Guillardoy

La situación epidemiológica, en los últimos días, ha dado un vuelco que la tranquilidad de hace poco,  se ha tornado preocupante. 

La multiplicación de casos es tal que debe considerarse realmente grave y nos tiene que mover a redoblar esfuerzos, tomando el ejemplo de la gente de los equipos de salud, que desde hace mucho tiempo trabajan sin respetar horarios ni francos o licencias, pero al margen de la pandemia, le gente tiene obligaciones que no pueden dejarse de lado.

El cuidado es un imperativo pero todos deben atender “sus cosas” porque de ellos dependen sus familias. La obligación de “ganarse la vida” es común a todos, sabiendo que hay personas que el sustento habitual les llega mediante su esfuerzo diario y si un día no trabaja, ese día puede generar un déficit que luego hay que recuperar.

Entre los perdurables recuerdos de un “viejo” colimba, guardo la imagen de aquel Cabo 1° devenido en filosofo que habitualmente desarrollaba sus teorías, entre las cuales figuraba la que nos indicaba que “una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa” y desde su simpleza nos señalaba lo que ahora elegí como tema para el encuentro de hoy.

Lo que quiero expresar es que, a lo de todos los días debemos sumar este imprevisto  llamado Covid, teniendo  presente que  los derechos deben adecuarse al momento que toca vivir, y las obligaciones  redoblarse.

En el momento de escribir este comentario llegaba la noticia de los 19 casos positivos del jueves, de los cuales 17 son locales y dos de La Colina y las personas aisladas superan las seiscientas.

La elocuencia de los números  hace prescindible cualquier análisis y si bien tiene que haber existido un relajamiento en los cuidados personales y el evidente alejamiento de las medidas que seguimos durante muchos meses, el pragmatismo exige que dejemos para otro momento la búsqueda de culpables y ahora actuemos con responsabilidad.

Habrá un momento que demandará un debate y se podrán cuestionar acciones y omisiones, se expondrán opiniones y tendremos la evaluación final. Ahora la situación demanda otra cosa,  que se puede definir con un concepto que aunque reiterado no pierde significado: cuidado.

Por imperio de las circunstancias, nunca más solidarios que ahora y con extremo respeto hacia los otros, que es una forma de respetarnos a nosotros mismos.