Las redes y los medios

Hoy x Hoy 09 de mayo de 2021 Por Pedro Guillardoy

A las generaciones actuales les ha tocado ser protagonistas de una revolución sin precedentes, vinculadas a las comunicaciones y tal es su magnitud que un hecho producido en un ámbito local, a los pocos minutos puede ser de dominio universal.

Para entender este fenómeno, simplemente, hay que introducirse en las diversas redes, sabiendo que estas son nada más que una herramienta y que como toda herramienta requiere  para ser eficiente un uso racional.

Como son de uso libre y de fácil acceso, las redes pueden usarse para comunicar  y difundir actos de interés general o para engaños y estafas a la credibilidad. Pero la cuestión es que están y si son usadas en forma correcta, bienvenidas sean.

Hace pocos días, mucha gente de La Madrid, redes mediante, logró conocer la situación por la que atravesaba un joven vecino. Afectado por una enfermedad, debía someterse a una intervención quirúrgica y como medida de prevención  fue vacunado contra el Covid. Poco después, el joven experimentó síntomas de una afección neurológica, que se atribuyó a una reacción adversa de la vacuna que recibiera. 

Las redes fueron el medio de difusión de este hecho, las opiniones fueron duras  y en muchos casos cargadas de agresividad o intencionalidad política, direccionadas a los responsables de los operativos de vacunación.

Como suele suceder, lo expresado en las redes tuvo su continuidad en los medios, desde donde se requirió respuesta a responsables de la salud. Fue entonces que se informó sobre aspectos de lo ocurrido, que bien puede ser consecuencia de la vacunación o no.

La persona afectada, internada en el Hospital local, ha sido objeto de diversos estudios, se lo medicó y diagnostico con un síndrome neurológico denominado Guillain Barré.

Alguien comentó y lo comparto, que al margen de la situación de la persona afectada, el problema cobró trascendencia por las quejas expresadas en las redes, las que podrían haberse evitado si los responsables –autoridades sanitarias y/o responsables de la vacunación-  hubieran actuado con rapidez, informando públicamente de lo sucedido, sumado a la urgente atención del paciente.

A requerimiento de los medios, la autoridad sanitaria del distrito brindó explicaciones, que se difundieron aunque sin la celeridad que se imponía.  Se habló de ESAVI y Google mediante pudimos establecer que es “Un evento adverso supuestamente atribuible a la vacunación e inmunización (ESAVI) es un cuadro clínico que tiene lugar después de la administración de una vacuna y podría o no estar relacionado con esta”

A esta altura de los acontecimientos  y cuando se cruzan acusaciones y explicaciones que pueden o no, justificar  lo ocurrido, resta esperar los resultados de los estudios que se están realizando, sin perder de vista que una persona joven a quienes todos conocemos porque es parte de nuestra comunidad, está padeciendo una enfermedad de origen, hasta ahora, incierto y una familia que busca respuestas que se demoran.

No se hubiera evitado lo que realmente afecta a este joven, pero al menos sería otra la situación si la información que ahora se brindó hubiera llegado en forma inmediata. 

Las redes y los medios fueron el detonante de la información sobre lo que estaba sucediendo. Las mismas redes y medios por donde formulamos votos de rápida y total recuperación para el afectado.