Gente necesaria

Hoy x Hoy 14 de mayo de 2021 Por Pedro Guillardoy

Carente de la formación necesaria para realizar un análisis sociológico de la comunidad que integro  y con el respeto que los profesionales en esta materia se merecen,  me estoy permitiendo  pensar y expresar que un grupo de personas  que desde lo individual van hacia lo colectivo  cuando  observan una necesidad y  son capaces de gestionar  soluciones para esos problemas, son simplemente gente solidaria.

La solidaridad  es una dote personal  fundada en los valores éticos y morales  de los individuos que saben compartir  sus bienes  con los pares carentes de elementos necesarios  para su subsistencia y  es a su vez una virtud tejedora de lazos  fraternales y ejemplo  a imitar  en todo momento.

Vivir  en La Madrid, lo hemos reiterado, nos expone a tener necesidades muchas veces difíciles de satisfacer,  pero la carencia se compensa con la seguridad de tener cerca a gente bien dispuesta a ayudar.

El año pasado, cuando la pandemia nos había acorralado y la incertidumbre del momento nos  asustaba, un grupo de vecinos  se autoconvocó  y comenzó a recaudar fondos para adquirir  equipamiento imprescindible en el Hospital local.  La campaña fue  finalmente  exitosa y se recaudaron varios millones de pesos, que entregaron a la Cooperadora hospitalaria.

Hace un par de semanas, el mismo grupo se sugirió volver a la tarea de gestionar una nueva colecta, esta vez con la idea de adquirir cascos para evitar invasiones en la colocación de los respiradores a enfermos Covid y escafandras  para el personal de los equipos de salud.

En la primera semana se recaudó el dinero necesario, se adquirió  el equipamiento y se lo entregó a las autoridades del Hospital “Mariano Etchegaray”.

Pompeya era la esposa de Julio Cesar  y cuando este fue designado  Pontífice máximo, la dama se encargó de celebrar la  Buena Diosa,  en cuya fiesta anual estaba prohibida la presencia  masculina. Pero un joven disfrazado de mujer ingresó a la celebración, intentando seducir  a la dama. Fue   descubierto, pero logró ser absuelto porque Julio Cesar  descontaba la actitud de su esposa y sostenía que  «La esposa de César no solo debe ser honesta, sino parecerlo».

Este grupo solidario, en forma reiterada, han logrado la colaboración de sus vecinos, entre otras cosas, por la transparencia de su proceder y no sé si lo hacen inspirados en el concepto de Julio Cesar o  porque son gente honesta, al final de la colecta, informaron detalladamente de la misma.

Sintéticamente, el resultado económico es el siguiente: Total recaudado $. 672.000.- Total del dinero invertido en la compra de cascos y máscaras (más impuestos) $. 645.806.- Debe aclararse que en total fueron adquiridos tres cascos y cien máscaras, quedando un excedente de $. 26.194.- para costear alguna otra necesidad.

Con la entrega de los elementos adquiridos y el resultado positivo de la colecta, el grupo de vecinos que impulsaron la iniciativa, dieron por concluida su tarea, aunque seguramente, volverán a convocarse  cuando una necesidad  les haga sentir otra vez  que pueden ser  útiles. 

Soy consciente que siempre nos está faltando algo para vivir un poco mejor, pero que lindo es saber que en torno a uno hay gente solidaria, como decía Hamlet: “que con solo abrir la boca/  llega hasta todos los límites del alma,/  alimenta una flor, inventa sueños,/  hace cantar el vino en las tinajas/ y se queda después, como si nada/. Y uno se va de novio con la vida/ desterrando una muerte solitaria,/  pues sabe, que a la vuelta de la esquina,/ hay gente que es así, tan necesaria”