Ciclotimia

Hoy x Hoy 06 de junio de 2021

No sé si todos quienes frecuentan esta columna se han enterado que hay un concejal que durante las sesiones del Concejo Deliberante  ha tomado el hábito de expresar sus estados de ánimo. En un momento está poseído de cierta euforia e inmediatamente pasa a un estado de tristeza.

A mí me pareció que no podía permanecer indiferente ante esta situación y a pesar que muchas veces no coincidimos en la manera de ver las cosas, de última somos vecinos de La Madrid  y debemos trabajar para achicar la grieta, aunque eso no signifique olvidar lo pasado, hacer borrón y cuenta nueva.

Creyendo que este “amigo” podía estar un tanto ciclotímico, consulté a un profesional y al final quedé más tranquilo. Me explicó que la ciclotimia es un trastorno mental, una oscilación del estado de ánimo durante  cierto período de tiempo, algunas veces hasta un par de años.  Lo descarté porque en dos o tres meses, cuando la campaña se esté calentando,  lo que ahora lo entristece no le va a mover el amperímetro.

Pero para ser sincero, a mi pasa algo parecido. Para el lado de la tristeza me gana cuando, por ejemplo, analizo los proyectos faraónicos de las casas de la Provincia olvidando los índices de pobreza, la cantidad de niños carenciados, la necesidad de presupuesto para salud, educación y seguridad.

Lo mismo me pasa cuando repaso algunos números del presupuesto municipal y veo  cuanto le asignan a algunas dependencias  y cuanto le dan a otras. Cómo se hacen inversiones  importantes en cosas que a lo mejor no son tan necesarias. Cómo se ha repartido dinero en algunas fiestas “prescindibles” y hay que recurrir a los aportes populares  para conseguir insumos “imprescindibles”.  Idéntica sensación  tenía, hace algunos días, cuando se comentaba lo que se había gastado en prensa o mejor dicho en aportes a algunos medios, cuando todo se podría hacer en forma gratuita si lo necesario fuera informar y no hacer propaganda.

Bueno, por eso del vaso medio vacío y medio lleno, debo admitir que la llegada de tres mil vacunas me pone contento porque ahora se podrá vacunar a mucha gente que estaba esperando y con ello estar un poco más preparados para enfrentar la pandemia.  En el vacunatorio se trabaja y cuando hay vacunas te atienden bien, claro que a la luz de nuestra realidad, es natural que surja, de inmediato, la pregunta ¿a qué viene el tren?. Con mandar vacunas se soluciona el problema ¿o será, como me dijo un amigo, que el tren es parte de la campaña?.

Al respecto tengo mis dudas, pero los argumentos son concluyentes: El Tren Sanitario partió del distrito de Cañuelas (Intendente Marisa Fassi FdT) siguió a San Miguel del Monte (Juan Castro JxC), llegó a Las Flores (Alberto Gelene FdT), seguirá a Azul (Hernán Bertellys JxC), Olavarría  (Ezequiel Galli JxC), General La Madrid (Martín Randazzo JxC), Coronel Suarez (Ricardo Moccero FdT), Pigue Saavedra (Gustavo Notararigo JxC), Tornquist (Sergio Bordoni JxC) y Bahía Blanca (Héctor Gay JxC). Diez distritos a visitar, con “tres del palo” y siete de la contra. Visto desde ese lugar, pueden decir que se está haciendo campaña, porque ahora sobran vacunas y se aplican sin problemas, solo que traen vacunas contra la gripe, que antes se aplicaban “a domicilio” con las estructuras sanitarias de cada municipio. 

Si se lo mira desde la otra orilla de la grieta, “se están ocupando de la salud de todos”.

Como dijo la señora de Fariña: “lo dejo a su criterio”.