Retorno

Hoy x Hoy 18 de noviembre de 2021 Por Pedro Guillardoy

Es sabido que en cada año impar, desde 1983, hay elecciones en nuestro País y  es entonces cuando los políticos se movilizan o mejor dicho cambian los motivos de su movilización, porque sus preocupaciones mutan.

Es decir,  el bienestar general de la población, el estricto control de la economía, la salud de todos los habitantes, el justo salario de jubilados, educadores y policías, la generación de puestos de trabajo, el mejor sueldo para los empleados municipales, el normal funcionamiento de los servicios públicos y la vivienda digna para cada familia dejan de ser su preocupación debido a que las elecciones en el horizonte inmediato los obliga a prometer cambiar  un voto… por el bienestar general de la población, el estricto control de la economía, la salud de todos los habitantes, el justo salario de jubilados, educadores y policías, la generación de puestos de trabajo, el mejor sueldo para los empleados municipales, el normal funcionamiento de los servicios públicos y la vivienda digna para cada familia.

El domingo se realizaron las elecciones generales y finalmente quedaron develadas las dudas y la alegría de algunos fueron contemporáneas de la desazón de otros, aunque algunos que estaban eufóricos,  al final no lo estuvieron tanto y otros que del local partidario se volvían a su casa, se tuvieron que quedar porque los números finales daban un giro impensado.

Bueno, como me decían cuando era chico y me golpeaba: “ya pasó” no es nada y el dolor es momentáneo,  vienen otras cosas y uno se olvida de lo que parecía un golpazo. Ahora debemos volver a ese estado que a veces tomamos como “normalidad” y en realidad es lo que tenemos que cambiar. 

A pesar del poco tiempo que le queda al 2021, hay que elaborar, considerar y aprobar el Presupuesto del año que viene, seguir con las obras iniciadas, impulsar los proyectos presentados y conseguir los fondos para su financiación y fundamentalmente comenzar a realizar todo lo prometido, que no es poco.

De la Provincia tenemos que esperar que se terminen bien las viviendas ARE, se pavimente la Ruta 60, se  adjudique la obra de la Casa de la Provincia, que ABSA nos brinde algún servicio mediamente eficiente y que equitativamente nos envíen los fondos necesarios para que nuestro distrito pueda funcionar como los otros que son “del palo”. 

Como nos gastamos varias semanas del año en hacer campaña, ahora no nos queda mucho. Saqué la cuenta y serían, a partir de hoy, doce días de noviembre y los 31 de diciembre, aunque hay varios feriados y la última semana no habría que contarla, pero con voluntad, serán 43 días. 

Los años me han hecho un poco más tolerante, así que si no se puede con todo, me quedaría conforme si al menos veo que ponen un poco de voluntad. Eso sí, habría que recomendar, especialmente a los más chicos, que los pocos fondos que quedan los usen racionalmente y tengan en cuenta que hay gastos que son impostergables y que si no queda mucho, es preferible gastar en salud y no en festejos. 

Y como siempre hay que ser optimista mirando lo bueno que nos pasa, celebremos que al menos, era año impar pero no bisiesto y febrero tenía nada más que 28, ¿se imaginan si hubiéramos tenido un día más?.