Presente y pasado

Hoy x Hoy 21 de diciembre de 2022 Por Pedro Guillardoy

Estos son momentos de euforia y festejos, en los que nadie  osaría cuestionar lo que digan quienes acaban de desactualizar las camisetas de dos estrellas. Ahora tenemos tres y todo lo anterior al domingo 18 es viejo. Perdió vigencia.

Pero hay que asumir que hubo otros tan grandes como estos, en el 78 y el 86, que merecen memoria y respeto, porque lo que obtuvieron fue conseguido con orden y trabajo, mucho trabajo, igual que ahora. Y si bien el presente puede ser “magnífico” es imprescindible reconocer lo anterior  y que quienes nos precedieron pusieron la base para lo que hay hoy.

Hay dos tipos a los que he seguido desde siempre. Uno identificado como Alfredo Lepera que escribió el poema  y el otro, un señor llamado Charles Romuald Gardes, que le puso música y lo repitió hasta el cansancio: “veinte años no es nada”. Si eso es así, treinta y cinco años es un poquito más. Y estos son los que lleva transcurridos desde su inicio el “Festival de la Creación”

Desde medios oficiales y “oficialistas”, en forma marketinera,  he escuchado que la edición 36 del “festival”  era un hecho muy trascendente y discrepo. Desde mi óptica, tengo una visión abarcadora de todo lo precedente, porque vi y viví, lo que muchos califican utilizando  argumentos que alguien les contó, ya que generacionalmente no pertenecen a aquella época fundacional.

El “Festival de la Creación” nació y creció como un espacio abierto y sin restricciones para que cualquiera o mejor dicho los interesados, dieran salida a sus talentos, que podía ser enormes o así de  chiquititos, pero en total libertad.

Como en sus orígenes se realizaba hacia fines de noviembre, se habilitaba la Colonia y el Balneario y allí se ubicaban quienes venían por varios días. Había convivencia e intercambio de ideas, conceptos y alguna otra “cosita”, que daba margen para críticas.

Todo era espontáneo y se hacía “con dos pesos”, por aquello de “la creación no requiere de presupuestos”

El inexorable paso del tiempo  fue modificando  la idea original y el actual queda muy lejos de aquel de los tiempos fundacionales. El de ahora ha cambiado y mucho, reúne multitudes, pero con protagonistas que vienen el día indicado, actúan,  cobran y se van porque deben llegar a otro lado para una nueva presentación. Es muy distinto. 

Siempre he considerado estéril discutir sobre lo de antes y lo de ahora. El tiempo pasa y quienes toman la posta para seguir con cualquier emprendimiento, pueden pensar y concretar cambios. Todo está bien, pero aceptemos que los cambios hacen que lo  nuevo sea diferente.

En el “Festival de la Creación” se buscaban creadores, ahora se trae otra cosa, aunque podría ser que la creación este en el “festival gastronómico” y la creatividad en los dueños de “los carritos” que llegan, se instalan, venden y se van sin dejar ¿o no? algún peso en el pueblo. Digo esto porque me parece que eso va en desmedro de quienes  todo el año están, con sus propios carritos, prestando un servicio a nuestra gente.

Hubo una propuesta y ahora hay otra, no digo que este mal, simplemente la veo diferente, por eso creo que no se deben hacer comparaciones y menos usar lo de antes para fundamentar lo de ahora. Son cosas distintas, en la idea y en la concreción.