


El escoces Alexander Watson Hutton, oriundo de Glasgow, llegó al puerto de Buenos Aires el 25 de febrero de 1882 para ser Director del Saint Andrew ’s Scots School y como en el Reino unido se enseñaba futbol en las escuelas solicitó se incluyera su práctica entre sus alumnos.
Al no obtener la autorización necesaria, renuncia mediante, el 1° de febrero de 1884, Alexander fundó el Buenos Aires English High School, en el que introdujo el “Modelo Hutton” que contemplaba prácticas deportivas, incluido el futbol. Años más tarde es creada The Argentine Association Football League, el antecedente mas antiguo de la AFA, siendo elegido Hutton como primer presidente.
Cada escuela tenía su equipo de futbol y entre ellas figuraba la de Alexander: la EHS, que organizada como entidad afiliada a la “League”, en 1901, pasó a llamarse “Alumni”, reiterado campeón, de camiseta de bastones rojos y blancos, capitaneado por Jorge Brown.


La práctica del futbol se difundió rápidamente y a General La Madrid arribó en 1908, según un relato de Dalmiro Malianni a El Popular de Olavarria, demarcándose la primera cancha en la “Quinta de Puga”, más tarde de D. Pedro Muscar, en inmediaciones de las actuales Colón y Acceso Eva Perón y en un sector cercano a la que hoy es cancha de Racing. Los que lo practicaban eran, entre otros, Eugenio Guido, Mario Gimeno y Enrique Moretti.
En 1912, el equipo se transforma en el Club de Foot-Ball General Lamadrid, figurando como jugadores “Blanco, Pedro Lanfranchi, los hermanos Distéfano, Moretti, Juan Marcovecchio” y otros que la memoria de Malianni no retuvo.
La vida del nuevo club fue efímera y por problemas económicos “insalvables” un año más tarde, fue disuelto, dejando once camisetas blancas y rojas, colores elegidos por la influencia de Alumni.
En los primeros días de 1914, con la idea de fundar un nuevo club de futbol, le llevaron la inquietud al maestro Antonio Campos, por entonces Director de la Escuela N° 2, intercambiaron ideas y convocaron a reunión para la noche del 27 de febrero.
De esa reunión participaron Lorenzo Bermejo, Alipio Campos, Jose Arbeo, Andrés Gómez, Enrique Moretti, Mario Gimeno, Miguel Herrera, Rosas Coronel, Eduardo Fraga, Flaviano Lettieri, Félix Perrin, Alberto Labairu, Jose Berón, Antonio Campos, Juan Marcovecchio, Jose Lettieri, Bernardo Comte Ortiz, Eugenio Guido y Pablo Pfluger.

En esta asamblea constitutiva se dejó creada la nueva entidad y se designó la primera comisión directiva, que estuvo presidida por Antonio Campos, con Jose Berón como vicepresidente, Juan Marcovecchio secretario, pro secretario Mario Gimeno, tesorero Martin Trullet, pro tesorero Pablo Pfluger y como vocales Dalmiro Malianni, Lorenzo Bermejo y Enrique Moretti.
La reunión pasó a un cuarto intermedio, para realizar algunas gestiones y presentar el proyecto de estatutos que regirían la entidad, en principio denominada “Jorge Brown Atletic Club”.
La trágica desaparición, el 1° de marzo de 1914, de Jorge Newbery, fue el factor determinante para que en la reanudación de la sesión fundacional del nuevo club, se sugiriera el nombre de Newbery y por unanimidad se lo adoptara, dejándose fundado el Club Ingeniero Jorge Newbery.
El futbol fue el motivo de su creación, pero Ingeniero Jorge Newbery, con el paso del tiempo se constituyó en una entidad en la que se practicaban varios deportes y en lo social se proyectó hasta ser una institución con reconocimiento en el ámbito local, regional y nacional, porque es la primera entidad del país que honra el nombre de Jorge Newbery.
A la cancha que había dejado el club Lamadrid, en una quinta que ya era propiedad de Pedro Muscar y que este cedió en préstamo, paso más tarde a un predio ubicado en las actuales calles Matadero y Laplacette, adquirido a la familia Marchueta.
En 1930 se adquirió un predio de dos hectáreas a donde se trasladó la cancha de futbol y luego se siguieron concretando importantes obras.

En 1931 “Marino y Volpe” construyeron el portal de entrada de lo que luego se llamaría “El Parque”. Luego se fueron concretando canchas de tenis, básquet, bochas, un polígono de tiro y en los inicios de la década de 1940, con un proyecto del Arquitecto Hugo Mario Rosso, Domina Hermanos tuvo a su cargo la ejecución de la emblemática pista de baile y todo su mobiliario.

Los días 8 y 9 de julio de 1956 se inauguró la sede social de la entidad, levantada sobre la calle Rivadavia, en torno al antiguo edificio de la Sociedad Francesa, devenida luego en el Teatro Araoz. En los terrenos aledaños se levantaron el gimnasio, las canchas de bochas y el fogón, con frente a la calle 25 de Mayo.
A inicios de la década de 1980, las instalaciones de “El Parque” se completaron con la infraestructura necesaria para complemento de la cancha de futbol y en 1990 se construyó la pileta de natación.
Ingeniero Jorge Newbery y el futbol
Según lo relataba Dalmiro Malianni, “Nuestro primer partido lo jugamos con el segundo de Artillería de Campo de Mayo que estaba haciendo maniobras en la estación Rocha, ganamos 3 a 0, siendo yo (Malianni) el autor de los tres tantos, el team de Newbery, me parece formó así: Guido; Moretti y Campos; Lettieri, Labayru y Pfluger; mi hermano Miguel (Malianni), Lizardia, yo (Malianni) y los hermanos Mario y Enrique Gimeno”

En los primeros años se competía con equipos de la región y desde 1914 hasta el 25 de mayo de 1919, Ingeniero Jorge Newbery se mantuvo invicto, perdiendo esa condición ante Estudiantes de Olavarria, que lo superó por dos goles a uno.
Más tarde, la entidad se afilio a la Liga de Futbol de Olavarria, en donde llegó a ser campeón de la Zona A de primera división del año 1934, cuando la LFO era presidida por D. Ignacio Zubiria.
Por cuestiones reglamentarias, los equipos de General La Madrid debieron pasar a competir en la Liga Regional de Coronel Suarez, de la que I. J. Newbery se alejó para integrar la Liga Lapridense de Futbol, en donde fue campeón en 1952 y 1955.

Un equipo de 1955. Parados Luis Oscar Godoy, “Palito” Barcos, Carlos Pintos, Luis Ortiz, Jose “Pepe” Monclus, Anselmo “Negro” Zurita, Saúl Arbio y Ciriaco León. Abajo: Elbio Iparraguirre, Jose Luis Berasaluce, Rodolfo Torres, N Hurtado y “Calicho” Enriquez. En la formación faltan, entre otros, Jorge Rosas y Aníbal Ripoll.
En la década de 1960, la entidad dejó de competir en la Liga Lapridense, a la que regresó en 1974 y aún continúa, habiendo logrado numerosos torneos.

Otro equipo de la década de 1950. Arriba. “Ruso” Barceló, “Tuto” Barcos (colimba), Néstor “Pocho” Salas, Ismael Zurita, Víctor Ciolli, Cataldo Domina, Carlos Paz, “Mono” Quiroga, Roberto Ortiz, Carlos Pintos y Ángel Garcia. Abajo. P. Guillardoy, Luis Ortiz, “Tamayo” Correa, N Estefanov, “Palito” Barcos y “Negro” Vallades.
Una institución centenaria

El 27 de febrero de 2014, General La Madrid celebró el Centenario de una de sus instituciones más representativas, con actos conmemorativos y homenajes a quienes han sido parte de esta dilatada y honrosa trayectoria.
Este 112 Aniversario que hoy se está cumpliendo, encuentra a la entidad en una nueva etapa de reorganización, con dirigentes jóvenes dispuestos a continuar con el mismo ideal de sus fundadores, de proyectar con las competencias deportivas los más altos valores de la condición humana.





