


En una sesión que se extendió mucho más allá de lo necesario, el Concejo Deliberante aprobó –por unanimidad- un subsidio no reintegrable para el Consejo Escolar.

Con la presencia de todos los miembros titulares, el cuerpo deliberativo se reunió en la primera sesión especial del año, con un tema central que genero polémicas, agresiones verbales, chicanas, para concluir todos de acuerdo y votar por unanimidad el proyecto elevado desde el Departamento Ejecutivo.
Luego de ser aprobado el decreto de convocatoria a sesión especial, se puso a consideración el otorgamiento de un subsidio no reintegrable de 25 millones de pesos para permitir al Consejo Escolar cumplir con compromisos asumidos por obras de refacciones menores y compras de insumos para escuelas del distrito.


Ya en anteriores oportunidades se han tomado decisiones similares a esta, aunque antes los fondos transferidos eran devueltos cuando las autoridades educativas provinciales enviaban las partidas correspondientes.

La fundamentación del proyecto estuvo a cargo de la concejal Zarate, quien explico los motivos del pedido por parte del Consejo Escolar y aunque no dio mayores detalles se refirió a las autoridades educativas bonaerenses y los aportes que debería enviar.

En el uso de la palabra la sucedió la concejal Sabadini, quien anticipó el apoyo al proyecto pero formuló severas críticas a las autoridades provinciales, para las que tuvo duros conceptos.
Le tocó el turno, entonces, a los miembros del bloque Justicialista, tomando la palabra el concejal Núñez, quien se extendió en la defensa de los funcionarios cuestionados anteriormente, trató de mentirosas a quienes lo precedieron en el uso de la palabra y apoyó sus conceptos con cifras y citas contrapuestas a lo que se había dicho antes.

Zarate y Núñez se fueron alternando en el extenso tratamiento de tema, hasta que finalmente, luego de mas de ochenta minutos de descalificaciones, aclaraciones de algunas expresiones y menciones de temas que nada tenían que ver con el subsidio proyectado, la concejal Zarate solicitó la votación nominal del tema, en la seguridad de contar con los votos positivos para la aprobación.
No hubiera sido necesario, porque al final todos estaban de acuerdo, pero como estaba el pedido de votación, cuando desde la presidencia se preguntó quienes estaban por la resolución favorable, todos levantaron la mano y entonces el Consejo Escolar podrá saldar sus deudas, aunque estas sean afrontadas por dinero previsto para otros fines.
Al final y rápidamente, el cuerpo aprobó la nómina de becarios beneficiados con el apoyo comunal, cerrando de esa forma una sesión que se podía haber resuelto rápidamente, porque todos estaban de acuerdo, pero que los cruces y las chicanas llevaron la reunión hasta el límite de la paciencia de quienes siguen las reuniones del HCD, esperando encontrar en sus representantes debates de mejor nivel.

Queda ahora una duda, si cuando están de acuerdo tardan tanto en resolver un tema sencillo y con numerosos antecedentes, que pasará cuando tengan discrepancias en los proyectos que traten.






