Como nos informamos

Hoy x Hoy 17 de julio de 2021 Por Pedro Guillardoy

El desarrollo de las comunicaciones hace que al cabo del día una noticia nos pueda llegar por diversos medios  y que del mismo hecho tengamos relatos escritos, orales y múltiples imágenes. Para ser claro, las redes nos permiten procesar una noticia mediante la voz, por escritura o en fotos y videos.

Al margen de la forma de difundirse cualquier hecho, esta la inmediatez. Es decir, algo sucede aquí y ahora y en segundos la difusión está llegando a cualquier lugar del planeta, cosa que no sucedía hasta hace poco tiempo.

Esta posibilidad cambió la forma de informar y los medios debieron adaptarse y adoptar las nuevas  posibilidades para no perder interés en sus seguidores.  Los medios gráficos, en forma paralela a sus publicaciones tienen sus páginas web que anticipan el contenido de la información.

Todos tenemos una imagen grabada en la memoria, relacionada con el 25 de mayo de 1810: El Cabildo, la lluvia, los paraguas  y está asociada al texto que expresaban los habitantes de la plaza. “El pueblo quiere saber”.  Si eso sucediera en este momento, la curiosidad del pueblo estaría cumplimentada, simplemente, con un “mensajito”  de cualquier patriota amigo. Es decir que la tecnología nos ha solucionado problemas  y posibilitado  información al instante.

Lo expuesto en los párrafos anteriores  refleja nuestra realidad y a la vez es disparador de algunos cuestionamientos que hoy nos podemos formular. ¿Cómo es posible que con el desarrollo tecnológico y su utilización para comunicar lo que sucede no sea usado por quienes pueden y deben hacerlo?

Digo esto y llevo el tema hacia la comunicación oficial, a la de los actos de gobierno. Si invocando un carácter republicano, se crean medios de comunicación oficial, lo que no se difunda pasa a ser, automáticamente un ocultamiento de lo que ocurre.

Me refiero a las cosas simples y de todos los días. Por ejemplo,  una vecina del pueblo sale a caminar y le toca protagonizar un hecho, para ella muy desagradable, para todos los demás inaceptable, censurable y bochornoso.  Formula la denuncia correspondiente, se procede de inmediato, detienen a quien provocó esta situación y punto.

Quien recibió la agresión cuenta lo ocurrido en las redes y todos nos enteramos. Los medios le dan la difusión que corresponde, pero nos quedamos ahí, porque los canales de información oficial no lo registran.

Hay cuestiones legales que respetar y todos  lo entendemos, pero también somos conscientes que difundir estos hechos, con las  reservas que se imponen, serviría para advertir y evitar su reiteración.  Sería una forma de prevenir  sobre lo que puede volver a pasar  y estar alertas.

Desde este portal  hemos denunciado, en forma reiterada, sobre lo que nos cuesta muchas veces conseguir una información relacionada con la seguridad. Últimamente llega, pero no toda, miren si no sería mejor que los medios se utilicen para este tipo de prevenciones y no para publicar  fotos, cuando se logra esclarecer algún hecho y se difunde con un espíritu que más se aproxima a la publicidad que a la información.

La valentía de quien debió protagonizar un hecho desagradable y lo expuso en las redes, nos permitió conocerlo y reprobarlo, mientras que las estructuras armadas para hacerlo, optaron por el silencio. Lamentable, pero “es lo que hay”