Malos entendidos

Hoy x Hoy 13 de septiembre de 2022 Por Pedro Guillardoy

Hay una “cultura Yupanqueana” a la que siempre se recurre para utilizar algo de lo dicho o hecho por Don Ata. Aunque puedan ser conocidas, sin ser reconocidas, tengo dos que utilizo como referencia: “no aclare porque oscurece” y “no soy creyente, más vale diría que soy dudante” las dejo para que puedan ser utilizadas ahora, o cuando sea necesario, especialmente a quienes  dicen ser seguidores del “Payador Perseguido”.

Y hecho el sincero ofrecimiento, paso a decir que haber abandonado las diarias columnas de hace algún tiempo obedece a evitar los inevitables malos entendidos y molestias que se producían cuando abordaba algún tema que se salía del corral al que se pretende, siempre, poner a la opinión de los medios. 

Si vuelvo a “encolumnarme” es porque lo considero necesario  e insoslayable opinar sobre cosas que pasan y a las que desde un lado se suman y desde el otro se critican. En la mañana del lunes, por una emisora local, el Intendente Municipal comentó su presencia en una misa celebrada en la Basílica de Lujan y fundamentó la misma. Y si bien no era necesario, los comentarios que había generado la foto de Alberto, Duhalde y Martín, lo hacía aconsejable.

Si estuvo bien o estuvo mal, es algo que cada uno y desde su lugar analizará y formará opinión y la inmediata respuesta del Intendente, marca para qué lado fue la cosa. Pero como en sus expresiones el Intendente reivindicó en este caso una actitud inconsulta  y falta de comunicación a quienes lo rodean, me permito reconocer esa actitud y expresar que me gustaría que la misma se traslade a todos los actos de gobierno.  Que cuando se va a realizar desde una obra a un simple acto, los vecinos  sepan de antemano lo que se planea y que para ello se transforme  la “página de propaganda” de la gestión en un medio oficial de información.  De esa manera, las instancias de rectificación podrían ser utilizadas y se evitarían estos actos fallidos que generan comentarios negativos.

Pero volviendo a la Misa por “la paz y la fraternidad entre los argentinos” convocada por los obispos en relación con la colecta “Mas por Menos” y el ofrecimiento posterior del Intendente kirchnerista de Lujan para que fuera oficiada en la Basílica de esa ciudad, existió una intencionalidad política indisimulable, que se puso en evidencia con la participación de algunos sectores y la ausencia de otros. Advertido de la real situación creada “por la misa” el propio Obispo Scheinig  ofreció sus disculpas por “si metió la pata”.

Lo que vino después resulta irreversible y las disculpas presentadas públicamente, aunque solo por un medio seleccionado, son válidas, pero abren la posibilidad de advertir que cuando suceden estos errores, la primera vez es accidente y/o falta de cuidado, si se volvieran a repetir entonces estaríamos ante algo que en la cancha, los muchachos,  le aplican calificativos poco académicos.