INSISTIR

Hoy x Hoy 24 de noviembre de 2020 Por Pedro Guillardoy
COLUMNA
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El sábado (21/11) aunque se oficializó la noticia cuando la noche nos cubría, desde temprano había trascendidos sobre tres Covid positivos.

Era grave por todo lo que estos casos encierran, pero teníamos el agravante que los mismos correspondían a tres trabajadores de la salud.  Había que atender a los contagiados, aislar  a quienes compartieron tareas y turnos en el Hospital  y concretar nuevos diagramas de turnos y guardias, recargando a quienes ya vienen fatigados por largos meses de trabajo “extra”.

Si bien la gente de salud está en su lugar por decisiones personales, en muchos casos atendiendo a una sana vocación,  eso no nos exime a todos los habitantes de este pueblo  de una responsabilidad acorde a lo que estamos pasando.

Por distintas razones, en las que no está ajena la presión ejercida desde distintos sectores  de la comunidad, se están “permitiendo” actividades de las que hace meses se habían prohibido. Hay argumentos, especialmente desde lo económico, que son indiscutibles, pero otros podrían evitarse o al menos hacerse en el marco de la realidad que debemos vivir.

En  distintos ámbitos  sostienen que General La Madrid es una “isla” en la zona.  Muy pocos casos positivos en relación a pueblos  y ciudades de la región que han sufrido la pandemia con mayor perjuicio. El resultado, a lo mejor, se debe a las medidas que se adoptaron y el absoluto acatamiento  de la población.

Por eso, ahora resultaría necesario que nos impongamos como una “consigna”, seguir respetando las formas responsables de convivencia, para evitar males mayores.

Insistir en las formas y entender que el fondo de la cuestión consiste en el respeto mutuo, para lo cual todos debemos estar de acuerdo,  con un control que deba cambiar las estrategias, para alcanzar los mismos objetivos.

Un sector de gente joven, con la habilitación de las reuniones sociales, organiza “encuentros”  sin guardar algunas formas que pueden estar permitidas, pero son peligrosas.  O los “barcitos”  que utilizan las veredas para atención de sus clientes, en su mayoría jóvenes, que no respetan distanciamientos ni otras formas de prevención.  Todos somos testigos de “lo que pasa”, lo comentamos, y quienes tienen responsabilidad de control, deberían preocuparse un poco del tema.

“Más vale prevenir que curar”,  “Dura lex, sed lex” (“Dura es la ley, pero es la ley”), por ahí  algún funcionario municipal  entiende de que hablo y resulta que no era necesario traducir del latín. 

Si lo que se venía haciendo,  desde lo sanitario era correcto, habrá que realizar las correcciones necesarias en otros aspectos, pero en esto, hay que insistir, le pese a quien le pese. 

Hasta mañana