Prevenir o curar

Hoy x Hoy 27 de diciembre de 2020 Por Pedro Guillardoy

Si bien ante la amenaza de un problema lo ideal es prevenir, cuando las condiciones no son las mejores y la situación “explota”, no hay otra que salir a curar.

Todos estaban advertidos lo que podría pasar con los “chicos sueltos” en la noche de Navidad y que a los quinientos autorizados a trasnochar se iban a sumar muchos más. Si el ticket adquirido de antemano resultaba de precio elevado o los que se pusieron a la venta se habían agotado ¿se podía pensar que los que no tenían entrada se quedarían en su casa? La respuesta la tuvieron en la misma noche del 24.

Se había comprometido seguridad desde el ámbito municipal y privada a cargo de los locales habilitados. ¿Alcanzó? Evidentemente no. ¿En donde estuvo la falla? La respuesta la deben dar los responsables, funcionarios y empresarios.

Con la experiencia de lo sucedido hace pocas horas,  para la noche del 31 ¿Cuál será el criterio a adoptar? ¿Se habilitarán más locales? ¿Se ampliará el número de personas autorizadas  para cada local? ¿O como el “Pichi” optarán por el “siga, siga”?

Con el diario del día siguiente no se puede contar, porque los partes oficiales por un lado no se distribuyen con equidad y por otro lado no reflejan fielmente lo sucedido.

Si nos atenemos a lo que se comenta, uno empieza a analizar que algunos son hijos del rigor y otros si bien no corren con “el caballo del comisario”, cuentan con apoyo oficial desde alguna dirección, y en determinado caso señalan a funcionarios devenidos en “bolicheros”.

El problema ha sido planteado desde la misma realidad, nadie puede hacerse el distraído y las multas aplicadas, por lo visto, no alcanzan para hacerlos dudar a los responsables, que sacan cuentas y resulta más barato afrontar la infracción que “perder el negocio” que representan los chicos cuando celebran.

A esta altura del almanaque, la situación esta mas que clara. Ahora habrá que ver si se vuelve a analizar la situación, si se intenta prevenir o si en unos días estaremos lamentando la improvisación y el “viva la Pepa”.

Hasta mañana.