



En los ciento treinta años de existencia de General La Madrid, muchos han sido los periódicos publicados, que reflejaron las distintas actividades de sus habitantes.
Algunos respondían a intereses político partidario y otros trataban aspectos sociales o deportivos, pero la mayoría de ellos tuvieron vida efímera, salvo uno, que nació como semanario, paso a bisemanario y termino siendo el primer diario del pueblo.
Prácticamente todos se editaban en talleres gráficos de la localidad, utilizando composición manual, salvo algún periódico impreso por sistema offset, en otras ciudades de la zona.


El primer antecedente de un periódico lamatritense, es el denominado “El Autonomista”, que respondía a intereses partidarios de quienes componían la representación local del partido político homónimo.
Su aparición se produjo a fines del siglo XIX y se extendió hasta la primera década de mil novecientos.
La dirección de “El Autonomista” la ejercía Manuel M. Ortega, un joven que había llegado a este pueblo, para ser estrecho colaborador de Silverio López Osornio.
Ortega, en el comienzo del nuevo siglo, se convirtió en el heredero político de López Osornio, uno de los fundadores del Partido de General La Madrid. En esa condición, tuvo una destacada presencia en distintas entidades oficiales. Fue consejero escolar y secretario de dicho cuerpo. Miembro del Concejo Deliberante, llegó a la presidencia del mismo y ejerció como Intendente Municipal del 1° de octubre de 1905 hasta el 31 de julio de 1907.
Era de nacionalidad uruguayo, hijo de Antonio Ortega y Wenceslada Chalar, casado con Eustaquia Silvia Duvan, Había nacido en 1869 y murió a los cuarenta años, el 15 de enero de 1910, debido a las heridas de bala recibidas en un atentado concretado en ese mismo día. 

Con dirección de Vicente Gimeno, a principios de siglo apareció un semanario cuya denominación era “La Voz del Pueblo”. Tras dos interrupciones en su publicación, el 7 de mayo de 1911, reapareció y permaneció durante varios años. En el encabezamiento del mismo se lo definía como: “Periódico Independiente, Noticioso y de Intereses Generales”, tenía carácter semanal y aparecía los días domingo. Si bien no figuraba el nombre del director, figuraba el del administrador, señor José Cladera.
Simultáneamente, en la localidad se editaban otros periódicos: “El Lamatritense”, “El Centenario” con dirección de Rufino I. Sendra y “El Moderno” dirigido por D Usandivaras.
Otro semanario comenzó a editarse en 1905, lo dirigía Marcelino Garaña y tenía por nombre “La Opinión”. Un tiempo más tarde la dirección del periódico pasó a Rufino I. Sendra y más tarde a Atilio P. Islas.
El señor Islas, de militancia en el conservadorismo local, era responsable de un periódico semanal denominado “El Popular”. Posteriormente y con el advenimiento del Movimiento Peronista, Islas público, en 1945, un semanario en cuyo nombre evocaba sus anteriores periódicos y se llamaba “Tribuna Popular”, con orientación al justicialismo. Estas publicaciones se editaban en el taller gráfico de la familia Islas, ubicados en un local de la esquina de las actuales calles Rodríguez Peña y San Martín.
Dentro de los periódicos con definida orientación partidaria, en 1920 comenzó a editarse “La Verdad”, identificado con el radicalismo de General La Madrid. Había sido fundado por Mauro Nieto y su primer director era Juan A. Torres.
Luego de un largo silencio, este periódico reapareció el domingo 2 de noviembre de 1941, bajo la responsabilidad de Raúl Nieto. En la nota central de la portada, referían a este regreso diciendo: “…LA VERDAD, que en sus años iniciales tuvo que afrontar una lucha tesonera contra dificultades de todo orden, en un ambiente político sombrío y falso creado por los herederos del nefasto 6 de setiembre de 1930, al ponerse de nuevo en marcha, no puede olvidar a su fundador don Mauro Nieto, hombre humilde de origen pero dotado de un caudal enorme de entusiasmo, nobleza y desinterés que brindó con magnimidad en la lucha que le tocó afrontar en aquellos años inquietantes e inciertos. Su nombre y su recuerdo acuden a nuestra mente este día en que LA VERDAD, esa hoja humilde en sus afanes e inquietudes, sale otra vez a la calle entonando el himno augural y jubiloso de sus aspiraciones argentinistas…” Por disposición del comisionado municipal, Saturnino Salcedo, en 1942 fue clausurado.
Sobre Mauro Nieto se puede agregar que a su militancia en el radicalismo, le sumó en distintas instituciones del pueblo. En su edición del día 05 de agosto de 1939, La Semana despedía a Nieto, quien había fallecido pocos días antes, el 31 de julio. En una parte de esa nota expresaba: “Desempeñó el cargo de Secretario del H. Concejo Deliberante por espacio de varios años, presidente de Jorge Newbery (asumió esa presidencia el 11/02/1930), secretario de la Asociación Espsañola de S.M. y en todos los sitios donde se lo llamó supo desempeñarse con la corrección inalterable que fue la conducta de su vida…”
Por último, en abril de 1943, se inició la tercera y última época, conservando su inalterable línea editorial. En la nota principal decía: “…LA VERDAD está de nuevo en la brecha; como ayer, incólume y firmemente decidida a cumplir su misión dentro de los cánones de la dignidad y la cultura…”


La familia de Vicente Gimeno, a lo largo de varias décadas estuvo ligada a la actividad periodística en General La Madrid. De su taller gráfico ubicado en la actual calle 25 de Mayo, frente a la plaza, salieron varias publicaciones, siendo la más importante el periódico “Las Voz del Pueblo”.
Mas tarde, su hijo Mario sería continuador de la actividad gráfica, con la imprenta “La Comercial”, instalada en la actual calle Mitre al 600, en donde luego funcionara la librería “Las Novedades” de Roberto Buzeki.
El día 08 de marzo de 1930 apareció el primer ejemplar de un semanario denominado La Semana, llamado a ser el órgano periodístico de mas extensa trayectoria en nuestro medio. Su fundador y primer director fue Mario Gimeno, quien, siendo muy joven, había publicado por poco tiempo una revista titulada “Flirt y Sport”.
Durante varias décadas, La Semana fue semanario, luego bi-semanario editado en Coronel Suarez y por último pasó a ser el primer diario de General La Madrid.
En noviembre de 1939, el periódico fue transferido a la empresa editora del diario suarense “El Imparcial”, apareciendo dos veces por semana. En 1944, La Semana fue adquirida por otra empresa de Coronel Suarez, siendo uno de sus propietarios, Roberto Carmuega, su director.
Pablo García Plandolit encabezaba una empresa editora del diario de Coronel Suarez y varios periódicos de la región, como lo eran “El Argentino” de Pigüe y “La Semana” de Saavedra, a los que se sumó “La Semana” local, por una compra de los derechos concretada en setiembre de 1950. En esa oportunidad el periódico era administrado por Luis E. Lomban.
En 1956, Rufino Miguel Wisner, que había incursionado en el periodismo dirigiendo un periódico en la localidad de Líbano, adquirió el taller gráfico “La Victoria” de la familia Coronel y el periódico “La Semana” al que convirtió en una publicación de aparición diaria.
“La Semana” era un diario vespertino, con redacción, administración y taller en forma centralizada en el edificio de Rivadavia 865. Su publicación se extendió hasta 1962, cuando dejó de aparecer, fundamentalmente por problemas económicos.
Otro periodista que tuvo una larga trayectoria en el medio local, fue Oscar Félix Rivas, quien dirigió varias publicaciones. La primera de ellas, en 1921, fue “La Revista”, quincenario centralizado en las actividades sociales del medio. Otras publicaciones dirigidas por Rivas fueron “Ingeniero Jorge Newbery” revista relacionada al club homónimo y la “Revista Social” de 1931.
Promediando 1941, el periódico Crónica, que había sido fundado por R. Roché, aparecía semanalmente, bajo la dirección compartida por Ítalo Calvo y Edgardo Viviani.
Por iniciativa del Cura Párroco Augusto María Rol, en agosto de 1950, se inició la publicación de un periódico quincenal, denominado “El Carmen”, nombre vinculado a la Parroquia Nuestra Señora del Carmen. El material estaba dirigido a la comunidad parroquial y su aparición se mantuvo hasta el año 1962.
Teniendo como lema “Amo a Platón, pero más amo a la verdad”, en el transcurso de 1955, apareció un semanario titulado “El Observador”. Aparecía los días sábado, era dirigido por el doctor Roberto Vischi y se imprimía en el taller de la familia Islas, ubicado en la esquina de San Martín y Rodríguez Peña. En la última etapa de su publicación, la dirección estuvo a cargo de Dante Palomba.
Con la misma denominación, “El Observador”, a principios de la década del ’90, apareció un diario, gestionado por Martín Gavio y Diego Rivada. La impresión se hacía por el sistema offset, digital, montado al efecto en un local de la calle Belgrano al 500.
En el transcurso del año 1964, aparecieron en General La Madrid, dos publicaciones periódicas. Una, denominada “Latitud Sur” que era dirigida por José Luis Castro Galván y otra, bajo el nombre “El Lamatritense” con dirección de Viterbo R. Castro.

En el mes de noviembre de 1999 se produjo la aparición de una revista quincenal, denominada “Año Cero”. Era una publicación de interés general, propiedad de Marcelina Azuaga y Julio Abot.
En enero de 2005, desde General La Madrid, se inició la publicación de una revista bimensual, de carácter regional: Tierra Adentro, Su editor-propietario era Claudio Zentrigen, con diagramación de Lucas Abot.
Con la aparición de los medios digitales, en el transcurso del año 2008, inició sus actividades “InfoGL. el diario digital de tu ciudad”.
Desde fines del siglo XIX y nuestros días, hubo muchas publicaciones de carácter periodístico, ocupadas y preocupadas por la vida política, económica, social y deportiva de este distrito, pero con vida efímera.












